
Ideas para una sesión Smash Cake sencilla y bonita
Para una sesión Smash Cake no hace falta llenar el estudio de cosas. Un fondo sencillo, una tarta que no se coma toda la escena y espacio para que el peque pueda tocar, probar y moverse suelen funcionar mucho mejor.


Prefiero que el decorado acompañe y no mande. Así la atención se queda donde tiene que estar: en sus gestos, en cómo descubre la tarta y en todo lo que va pasando sin necesidad de pedir una sonrisa cada treinta segundos.

También ayuda elegir ropa cómoda y colores que no compitan demasiado entre sí. La idea es celebrar el primer cumpleaños con una sesión divertida, pero sin convertirla en un escaparate.

Puedes ver más ejemplos y cómo planteo estas sesiones en Smash Cake en Zaragoza.
