- noviembre 18, 2013
El reportaje fotográfico de embarazo de esta pareja fue una sesión entretenida y tierna.
Nos desplazamos a su casa para que no se sintieran incómodos y realizamos una sesión de fotos sencilla, graciosa y amena.
Nos gusta trabajar así.
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Cómo preparo una sesión de embarazo en casa
Cuando una familia me escribe para reservar un reportaje de embarazo, lo primero que hago es escuchar su historia. Me cuentan cómo esperan a Erik, qué rincones de su hogar les hacen sentir más cómodos y qué detalles quieren que aparezcan en las fotos. En mi estudio de Zaragoza me adapto a cada pareja, pero cuando prefieren que vaya a su casa, me desplazo con todo lo necesario para crear un ambiente tranquilo y natural.
Un espacio familiar, una luz suave
La luz natural es mi aliada. Busco la ventana más luminosa, coloco un difusor sencillo y dejo que la casa respire. No hace falta montar un estudio profesional; con un fondo neutro y algunos elementos personales, como una manta de lana o un libro favorito, conseguimos imágenes que cuentan una historia real. Si el día está nublado, uso un reflector pequeño para suavizar las sombras sin perder la calidez del hogar.
Momentos auténticos, no posados forzados
Mi objetivo es que la sesión fluya como una tarde normal en casa. Mientras la futura mamá se prepara un té, capturo sonrisas espontáneas; cuando el papá lee un cuento a su hijo mayor, me acerco para fotografiar ese abrazo sincero. No pido poses imposibles, sino que les dejo ser ellos mismos. Así, las fotos transmiten la emoción de esperar a Erik y la complicidad de la familia.
Paciencia y ritmo propio
Cada niño tiene su tempo, y también cada pareja. Si el pequeño necesita un descanso, lo respeto y aprovecho para hacer algunas tomas de detalles: las manos de la mamá sobre su vientre, los pies descalzos del niño en la alfombra, el brillo de un reloj de pared. Estos pequeños gestos construyen un relato visual coherente y lleno de vida.
Detalles prácticos que hacen la diferencia
Antes de la sesión, les envío una breve lista de sugerencias: ropa cómoda de tonos neutros, un accesorio personal (como un pañuelo bordado) y, si quieren, una canción que les haga sentir relajados. No es una lista rígida, sino una guía para que se sientan preparados sin estrés. Durante la sesión, me mantengo atento a las señales de cansancio o hambre, y siempre tengo a mano agua y un tentempié por si alguien lo necesita.
El resultado: un recuerdo para siempre
Al finalizar, selecciono las imágenes que mejor captan la esencia de ese momento: la mirada de la mamá, la mano del papá sobre su hombro, la curiosidad del hermano mayor mirando el vientre. Entrego las fotos en un formato digital de alta resolución, listas para imprimir o compartir. El objetivo es que cada vez que las vean, revivan la emoción de aquellos días de espera.
Preguntas frecuentes sobre las sesiones de embarazo en casa
- ¿Cuánto dura la sesión? Suele ser de una a dos horas, pero me adapto al ritmo de la familia.
- ¿Necesito tener una casa grande? No. Cualquier rincón con luz natural y un espacio cómodo es perfecto.
- ¿Qué pasa si el día está lluvioso? La luz interior funciona igual de bien; solo ajusto los parámetros de la cámara para mantener la calidez.
- ¿Puedo incluir a mi mascota? Por supuesto. Las mascotas forman parte de la familia y aportan un toque especial a las fotos.
- ¿Cómo recibo las fotos? Te envío un enlace privado para descargar las imágenes en alta resolución.
Si te ha gustado la idea de tener un reportaje de embarazo en casa, puedes escribirme y hablamos de cómo podemos preparar la sesión juntos. Estaré encantado de acompañaros en este bonito camino hacia la llegada de Erik.

